¿Cómo puedes cuidar las llantas de tu coche?

Como bien sabemos, cada componente del vehículo es importante, las llantas juegan un papel fundamental para el funcionamiento del vehículo, ya que soportan el peso del vehículo, otorgando confort para el conductor y los pasajeros.

Tener un buen cuidado con las llantas del vehículo nos evitará un accidente. Por eso, te compartimos nuestras recomendaciones para que tú y tu familia tengan mayor seguridad:

  1. Verifica de forma periódica que las llantas tengan la presión adecuada. Recuerda seguir las especificaciones del fabricante que están en el manual de usuario.
  2. Evita movimientos bruscos al arrancar o frenar; esto provoca que el hule de la llanta se desgaste al contacto con el suelo.
  3. Si conduces por calles con baches o en las que hay presencia de materiales como vidrio, disminuye tu velocidad. Si no manejas despacio, no podrás evitar obstáculos o pasarlos lentamente para evitar golpes en la parte de abajo del vehículo o en las llantas. En caso que golpees con algo, has una revisión y mantente atento a ruidos inusuales.
  4. Cuida la alineación. Este proceso permite el ajuste de las llantas para que estén perpendiculares al piso y paralelas entre sí; es decir, se asegura el contacto preciso con el suelo. Te recomendamos hacer este proceso cada seis meses o cada 10.000 km.
  5. Con el uso y tiempo, el hule de las llantas se desgasta y genera un desbalanceo de las mismas (un área es más pesada o ligera que el resto). El balanceo consiste en poner pequeñas pesas para nivelar el peso de la llanta. De esta forma se evitan vibraciones y rebotes en el vehículo, y desgaste prematuro de las llantas. Al igual que con la alineación, te sugerimos hacer el procedimiento cada 6 meses o cada 10.000 kms.
  6. Otro aspecto, es la rotación de llantas (mantenimiento que se realiza entre cada alineación y balanceo). Consiste en cambiar las llantas de posición para que el desgaste sea uniforme en cada una de ellas. Este procedimiento es conveniente realizarlo cada 5000 kilómetros o cada tres meses.
  7. Contar con llanta de refacción es un elemento obligatorio. Sin embargo, no te será útil si tiene algún defecto, por lo tanto, verifica que esté en perfectas condiciones.
  8. Cada que laves el vehículo, limpia las llantas. El lodo y otros elementos pueden desbalancearlas o causar daños progresivos.
  9. Lleva tu vehículo a revisiones periódicas en centros especializados, ya que, aunque en apariencia todo esté funcionando a la perfección, no es bueno confiarse, en especial si vas a realizar un viaje.

La primera regla de seguridad que nosotros ponemos ante todo, es prevenir. Cuida a tu familia y tu vida, aprovechando estas recomendaciones que evitarán daños mayores.

¡Somos partes de todo!