Sistema OBD II: aplicaciones en el diagnóstico automotriz

El OBD II proviene de las siglas en inglés, “On Board Diagnostics II Generation”, que en español conocemos como “Sistema de Diagnóstico a Bordo Segunda Generación”, siendo un sistema que se incorpora en todos los vehículos estándar y camiones a partir del año 1996 en Estados Unidos, que poco a poco fue adoptado por otros fabricantes a nivel mundial, hasta convertirse en un estándar mundial; monitorea algunos de los componentes más importantes de los motores, incluyendo controles de emisión individual. De tal forma que cuando esta detecta un problema envía la alerta al conductor por medio del encendido de la luz “Check Engine” en el tablero.

El sistema protege al vehículo, al usuario y al dueño del mismo, ya que, al instante de emitir la señal, nos permite prevenir y/o corregir fallas mayores que requieran mayor inversión en la reparación a realizar y que al no atenderse podría ser perjudicial.

Adicionalmente, existe el EOBD o por sus siglas “European On Board Diagnostic”, que es un estándar adoptado por la comunidad europea, con el propósito de dar a las autoridades una herramienta para el control de las emisiones de gases, está se encuentra en uso desde el 2001, para vehículos con motores nafta o gasolina, para vehículos a gas y diésel se implementó desde el 2005.

Para poder definir el Sistema OBD II se toma en cuenta que la computadora de abordo, debe poder conectar con algún equipo externo, denominado escáner, siendo el lenguaje elegido para la comunicación los comandos AT, llamados comandos OBD.

Los autos tienen una computadora central que mantiene comunicación con el escáner y sistemas secundarios que vigilan las diferentes partes del vehículo. En ese sentido existe también los “protocolos”, que es la forma en la que los comandos OBD se transfieren entre la computadora abordo y el escáner, que entre otras cosas determina: el tipo de conector, los pines de conexión para la transmisión y recepción, la velocidad de transmisión, entre otros aspectos.

Los fabricantes tienen la construcción de escáners específicos para sus diferentes modelos, los cuales suelen ser muy costosos.

Otra alternativa para su diagnóstico es utilizar una computadora como sistema de procesamiento de los datos comunicados por el automovil, una interfaz que adapte los datos presentes en el OBD II del coche con los datos presentes que entiende un puerto de una computadora de escritorio y un programa o interfaz gráfica que permita mostrar los datos traducidos por el escáner y entregados a la computadora, es decir, para poder escanear un vehículo mediante un procedimiento económico es preciso contar con: una Interfaz OBD II, una computadora tipo PC y una interfaz gráfica.

Así que recuerda que en el tablero del vehículo si hay una luz color ámbar señalando “check engine” éste es un elemento de alerta que indica al conductor que debe checar el motor y el siguiente paso es descubrir qué componente del sistema está fallando.

Te recomendamos llevar el vehículo a un Taller Mecánico Automotriz que posea un equipo que contenga los protocolos de comunicación adecuados, el lenguaje de programación, para captar la información que envía la computadora sobre la falla presente, y finalmente los parámetros normales de funcionamiento.

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